la puerta de tu locura

Month

June 2012

10 posts

Samba Em Preludio Vinicius de Moraes

Vinicius de Moraes - En la Fusa con Maria Creuza y Toquinho - 10 - Samba Em Preludio

Jun 24, 20122 notes
#Vinicius de Moraes #Maria Creuza #brasil #toquinho
Jun 24, 201213,293 notes
Grupo Voina → rusafa.wordpress.com
Jun 21, 2012
Jun 12, 20125,686 notes
El Viaje - Charles Baudelaire

El Viaje - Charles Baudelaire

I

 

Para el niño, gustoso de mapas y estampas,

El universo es semejante a su curiosidad.

Ah! Cuán grande es el mundo a la claridad de las lámparas!

Para las miradas del recuerdo, cuán pequeño el mundo es!

 

Un buen día partimos, con la sesera incendiada,

El corazón desbordante de rencor y amargura,

Y nos marchamos, siguiendo el ritmo de las ondas

Meciendo nuestro infinito sobre el confín de los mares:

 

Algunos, dichosos al huir de una patria infame;

Otros, del horror de sus orígenes, y unos contados,

Astrólogos sumergidos en los ojos de una mujer,

De una Circe tiránica, letal y perfumada.

 

Para no convertirse en bestias, se embriagan

De espacio y resplandor, de cielos inflamados;

El hielo que los muerde, los soles que los broncean,

Borran lentamente la marca de los besos.

 

Pero los verdaderos viajeros sólo parten

Por partir; corazones ligeros, semejantes a globos,

Jamás ellos esquivan su fatalidad,

Y, sin saber bien por qué, siempre gritan: ¡Adelante!

 

¡Son aquellos cuyos deseos tienen forma de nubes,

Y que como el conscripto, sueñan con el cañón,

En intensas voluptuosidades, mutables, desconocidas,

Y de las que el espíritu humano jamás ha conocido el nombre!

 

II

 

Imitamos ¡horror! al trompo y la pelota

En su danza y sus saltos; hasta en nuestros sueños

La Curiosidad nos atormenta y nos envuelve,

Como un Ángel cruel que fustigará soles.

 

¡Singular fortuna en la que el final se desplaza,

Y no estando en parte alguna, puede hallarse por doquier!

¡Donde el Hombre, que jamás la esperanza abandona,

Para lograr el reposo corre siempre como un loco!

 

Nuestra alma es nave de tres palos buscando su Icaria;

Una voz resuena en el puente: “¡Atención!”

Una voz desde la cofa, ardiente y loca, clama:

“¡Amor… gloria… felicidad!” ¡Infierno! ¡Es un escollo!

 

Cada islote señalado por el vigía

Es un El dorado prometido por el Destino;

La imaginación, que acucia su orgía

No halla más que un arrecife al amanecer.

 

¡Oh, el infeliz enamorado de tierras quiméricas!

¿Habrá que engrillar y arrojar al mar,

A este marinero borracho, inventor de Américas

Para el cual el espejismo toma el remolino más amargo?

 

Como el viejo vagabundo, chapaleando en el lodo

Sueña, husmeando en el aire, brillantes paraísos;

Su mirada hechizada descubre una Capúa

En cuanto lugar la candela alumbra un tugurio.

 

III

 

¡Asombrosos viajeros! ¡Qué nobles relatos

Leemos en vuestros ojos profundos como los mares!

Mostradnos los joyeros de vuestras ricas memorias,

Esas alhajas maravillosas, hechas de astros y de éter.

 

¡Deseamos viajar sin vapor y sin velas!

Para ahuyentar el tedio de nuestras prisiones,

Haced desfilar nuestros espíritus, tensos como un lienzo,

Vuestros recuerdos enmarcados por horizontes.

 

Decid, ¿qué habéis visto?

 

IV

 

“Hemos visto astros

Y olas; hemos visto playas además;

Y, malgrado muchos choques e imprevistos desastres,

Nos hemos hastiado, a menudo, como aquí.

 

El esplendor del sol sobre el mar violáceo,

El esplendor de las ciudades en el sol poniente,

Encendían en nuestros corazones el impulso inquietante

De sumergirnos en el cielo con su reflejo fascinante.

 

Las más ricas ciudades, los más amplios paisajes,

Jamás contenían el atractivo misterioso

De aquellos que el azar forma con las nubes.

¡Y siempre el deseo nos tornaba inquietos!

 

—El gozo acrecienta del deseo la fuerza.

¡Deseo, viejo árbol, al cual el placer sirviéndole de abono,

Entretanto acrecienta y endurece tu corteza,

Tus ramas quieren ver el sol de más cerca!

 

¿Crecerás siempre, gran árbol, más vivaz

Que el ciprés? —Sin embargo, nosotros, con cuidado,

Recogimos algunos croquis para vuestro álbum voraz,

¡Hermanos que encontráis bello todo cuanto viene de lejos!

 

Hemos saludado ídolos engañosos;

Tronos constelados de joyas luminosas;

Palacios adornados cuya feérica pompa

Sería para vuestros banqueros un sueño ruinoso;

 

Vestimentas que son para la vista una embriaguez;

Mujeres cuyos dientes y las uñas están pintados,

Y juglares sabios que la serpiente acaricia.”

 

V

 

Y después, y después. ¿Todavía, qué más?

 

VI

 

“¡Oh, cerebros infantiles!”

 

Para no olvidar el tema capital,

Hemos visto en todas partes, y sin haberlo buscado,

Desde arriba hasta abajo la escala fatal,

El espectáculo enojoso del inmortal pecado:

 

La mujer, esclava vil, orgullosa y estúpida,

Sin reír extasiándose y adorándose sin repugnancia;

El hombre, tirano goloso, lascivo, duro y ávido,

Esclavo de la esclava y arroyo en la cloaca;

 

El verdugo que goza, el mártir que solloza;

La fiesta que sazona y perfuma la sangre;

El veneno del poder enervando al déspota,

Y el pueblo amoroso del látigo embrutecedor;

 

Muchas religiones semejantes a la nuestra,

Todas escalando el cielo; la Santidad,

Cual un lecho de plumas donde un refinado se revuelca,

En los clavos y la cerda, buscando la voluptuosidad;

 

La Humanidad habladora, ebria de su genialidad,

Y enloquecida, hoy como lo estaba ayer,

Clamando a Dios, en su furibunda agonía:

“¡Oh, mi semejante, oh mi señor, yo te maldigo!”

 

Y los menos necios, atrevidos amantes de la Demencia,

Huyendo del gran rebaño acorralado por el Destino,

Refugiándose en el opio inconmensurable!

—Tal es del globo entero el eterno boletín.”

 

VII

 

¡Amargo sabor, aquel que se extrae del viaje!

El mundo, monótono y pequeño, en el presente,

Ayer, mañana, siempre, nos hace ver nuestra imagen;

Un oasis de horror en desiertos de aburrimiento!

 

¿Es menester partir? ¿Quedarse? Si te puedes quedar, quédate;

Parte, si es menester. Uno corre, el otro se oculta

Para engañar ese enemigo vigilante y funesto,

¡El Tiempo! El pertenece, a los corredores sin respiro,

 

Como el Judío Errante y como los apóstoles,

A quien nada basta, ni vagón ni navío,

Para huir de este retiro infame; y aun hay otros

Que saben matarlo sin abandonar su cuna.

 

Cuando, finalmente, él ponga su planta sobre nuestro espinazo,

Podremos esperar y clamar: ¡Adelante!

Lo mismo que otras veces, cuando zarpamos para la China,

Con la mirada hacia lo lejos y los cabellos al viento,

 

Nos embarcaremos sobre el mar de las Tinieblas

Con el corazón gozoso del joven pasajero.

Escucháis esas voces, embelesadoras y fúnebres,

Que cantan: “¡Por aquí! vosotros que queréis saborear

 

¡El Loto perfumado! Es aquí donde se cosechan

Los frutos milagrosos que vuestro corazón apetece;

Acudid a embriagaros con la dulzura extraña

De esta siesta que jamás tiene fin!”

 

Por el acento familiar barruntamos al espectro;

Nuestros Pilades, allá, nos tienden sus brazos.

“¡Para refrescar tu corazón boga hacia tu Electra!”

Dice aquella a la que en otros días besábamos las rodillas.

 

VIII

 

¡Oh, Muerte, venerable capitana, ya es tiempo! ¡Levemos el ancla!

Esta tierra nos hastía, ¡oh, Muerte! ¡Aparejemos!

¡Si el cielo y la mar están negros como la tinta,

Nuestros corazones, a los que tú conoces, están radiantes!

 

¡Viértenos tu veneno para que nos reconforte!

Este fuego tanto nos abraza el cerebro, que queremos

Sumergirnos en el fondo del abismo, Infierno o Cielo, ¿qué importa?

¡Hasta el fondo de lo Desconocido, para encontrar lo nuevo!

¡Hasta el fondo de lo Desconocido, para encontrar lo nuevo!

Jun 9, 20122 notes
#El Viaje - Charles Baudelaire #Charles Baudelaire #the journey #le voyague
Jun 8, 2012
#klee
Jun 8, 2012104 notes
“La gente sana rehúye el trato con la gente enferma. Esta regla es aplicable a casi todo el mundo. Hans Reiter era una excepción. No les temía a los sanos ni tampoco a los enfermos. No se aburría nunca. Era servicial y tenía en alta estima la noción, esa noción tan vaga, tan maleable, tan desfigurada, de la amistad. Los enfermos, por lo demás, son siempre más interesantes que los sanos. Las palabras de los enfermos, incluso de aquellos que sólo son capaces de balbucear, siempre son más importantes que las palabras de los sanos. Por lo demás, toda persona sana es una futura persona enferma. La noción del tiempo, ah, la noción del tiempo de los enfermos, qué tesoro escondido en una cueva en el desierto. Los enfermos, por lo demás, muerden de verdad, mientras que las personas sanas hacen como que muerden pero en realidad sólo mastican aire. Por lo demás, por lo demás, por lo demás.” —2666
Jun 7, 20121 note
#2666
Jun 3, 20121 note
#Gustave Courbet #el taller del artista #Baudelaire #poesía
Play
Jun 3, 20122 notes
#nader cabezas #Perros tras la puerta #chile
Next page →
2012 2013
  • January 2
  • February
  • March 4
  • April 3
  • May 18
  • June 41
  • July
  • August
  • September
  • October
  • November
  • December
2011 2012 2013
  • January 24
  • February 24
  • March 11
  • April 19
  • May 14
  • June 10
  • July 4
  • August 6
  • September 7
  • October 6
  • November 3
  • December 2
2011 2012
  • January
  • February
  • March
  • April 6
  • May 2
  • June 7
  • July 27
  • August 76
  • September 27
  • October 3
  • November 3
  • December 18